Todo aquel que sueñe con construir su propio estudio musical tiene dos opciones: Duplicar el desembolso en el siempre necesario hardware en el generalmente caro software de producción de audio, o bien confiar esto último a una de las muchas distribuciones Linux dedicadas a la tarea:
- Ubuntu Studio
Una distribución poderosa en un DVD para la edición de audio.
- APODIO
Basada en el elegantísimo Mandriva. Puede ser utilizado como LiveCD.
- Dyne:bolic
Permite manipular, grabar y recodificar flujos multimedia de todo tipo en máquinas modestas.
- Linux MultiMedia Studio
Orientada a facilitar la producción musical incluso a quienes no disponen del hardware más avanzado.
- m-dist
Se trata de un LiveCD de sólo 144 Mb afinado para su uso como editor de audio y secuenciador MIDI.
- JackLab Audio Distribution
Aún reconocida como lejos de una versión final, facilita ya las mejores herramientas disponibles para un uso profesional.
- 64 Studio
Se trata de una distribución inicialmente ideada para portar al AMD64 las aplicaciones de producción musical más populares.
- StartCom MultiMedia Edition
Distribución multipropósito que añade a las características de producción de audio, las de manipulación de vídeo y centro de entretenimiento.
- Musix
Se trata de una distribución que tiene como objetivo ser lo más accesible posible. Aún con una instalación modesta, Musix permite todas las tareas del productor.
- DeMuDI
Se trata del primer intento de crear una versión reducida de orientada a la producción musical. Merece el reconocimiento de ser la primera distribución basada en Debian que incluyó un Kernel parchado para el trabajo en tiempo real y a baja latencia.
Cabe apostar a que al menos una de ellas se parecerá al sistema operativo soñado para la tarea. Sobre si estas soluciones son válidas para un uso profesional, merece la pena recordar el viejo adagio según el cual el profesional es siempre la persona, nunca el cacharro.